Tres formas claras de ser propietario en San Miguel de Allende.
Casa Añada es un proyecto residencial boutique en el corazón de San Miguel de Allende, listo para habitar, con arquitectura definida, servicios tipo hotel y una operación profesional que cuida cada detalle de la experiencia cotidiana. Para responder a distintos estilos de vida y formas de uso, Casa Añada ofrece un sistema de propiedad con tres modalidades. Todas comparten los mismos fundamentos: propiedad real, certeza jurídica, calidad arquitectónica, servicios de hospitalidad y acceso a una comunidad cuidadosamente diseñada. Lo que cambia es cómo se usa el tiempo y el nivel de flexibilidad.
Para quienes buscan uso ilimitado y control total
La Propiedad Plena está pensada para personas que desean contar con una residencia completa en Casa Añada, con uso ilimitado durante todo el año. Es ideal tanto para quienes viven largas temporadas en San Miguel como para quienes la utilizan como segunda residencia frecuente.
Este modelo ofrece total libertad de uso, máxima privacidad y control absoluto del calendario, con la tranquilidad de un servicio tipo hotel que mantiene la residencia en óptimas condiciones cuando el propietario no está presente.
La Propiedad Fraccional con semanas fijas está diseñada para personas que desean ser propietarias en San Miguel y utilizar su residencia en periodos específicos y recurrentes cada año.
El comprador adquiere propiedad real y permanente; lo que se define son las semanas de uso. Además, este modelo permite intercambiar las semanas adquiridas por estancias en otras propiedades de nivel similar en distintos destinos del mundo, ampliando las posibilidades de uso más allá de San Miguel.
Es una opción clara y ordenada para quienes disfrutan planear con anticipación y buscan combinar estabilidad, calidad y acceso a experiencias internacionales.
La Propiedad Fraccional Flexible está diseñada para personas que buscan una forma más versátil de ser propietarios, con mayor libertad para decidir cuándo y dónde usar su tiempo.
Este modelo permite adquirir propiedad fraccional y utilizar la residencia de manera flexible, de acuerdo con disponibilidad, pero además ofrece un valor diferencial clave: la posibilidad de intercambiar el tiempo adquirido por estancias en otras propiedades del mismo nivel en distintos destinos del mundo, dentro de redes de intercambio internacionales.
Es una modalidad pensada para quienes combinan disfrute personal, movilidad global y una visión patrimonial moderna. No reemplaza a las otras formas de propiedad; las complementa, ofreciendo una alternativa alineada con estilos de vida más dinámicos y conectados.
Cada residencia opera con estándares de hotel: llegar y disfrutar sin fricción, con atención profesional que eleva cada estancia, sea corta o prolongada.